¿Adicción al móvil? Prevención, diagnóstico y tratamiento

La adicción al móvil es una de las dependencias más comunes en la actualidad, hasta el punto de que, según algunos estudios, millones de españoles aseguran sufrirla.
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La adicción al móvil es una de las dependencias más comunes en la actualidad, hasta el punto de que, según algunos estudios, millones de españoles aseguran sufrirla. Probablemente los términos utilizados por todas estas personas puedan ser exagerados, porque una adicción real no se reconoce con tanta facilidad; sin embargo, lo más probable es que no estén demasiado alejados del término.

En realidad, uno de los síntomas principales y más habituales de lo que también se conoce como nomofobia -por el acrónimo inglés de no mobile phobia-, es la cantidad de tiempo que pasamos mirando las pantallas de nuestros smartphones, pero no es el único. ¿Tienes dudas sobre una posible adicción al móvil? ¿Crees que tú o alguien de tu entorno sufrís nomofobia? A continuación, te damos las pautas que necesitas para averiguarlo y, como siempre, analizamos las posibles causas y consecuencias que nos pueden empujar a ello.

Cómo saber si sufres nomofobia

Como comentamos, si dedicas varias horas de tu día observando el móvil podrías incluirte en este grupo, pero puede ser que lo hagas por trabajo, por organización o por cualquier otro motivo; incluso, puede ocurrir que lo hagas por ocio -si tienes el suficiente tiempo libre como para ello- y no tengas una dependencia real. Pero lo cierto es que, si te encuentras en cualquiera de estos puntos, hay posibilidades de que estés al borde del precipicio, a punto de caer en la adicción.

Está claro que el tiempo de atención que le prestamos día a día a nuestros terminales, así como nuestra forma de reaccionar cuando no podemos acceder a ellos, va a determinar si estamos hablando de un problema de adicción al móvil o no. Digamos que se trata de los dos parámetros principales, pero ¿Qué otros síntomas muestra una persona adicta a este tipo de dispositivos?

Síntomas frecuentes de la adicción al móvil

Cuando alguien sufre una adicción, por lo general su humor cae en picado al no tener acceso a la sustancia o conducta que se la provoca; pues bien, cuando la nomofobia hace acto de presencia éste es uno de los síntomas claros. Puedes pasar muchas horas pegado a la pantalla de tu terminal -algo que tampoco es recomendable-, pero mientras no haya cambios de humor porque no puedas acceder a él, no estaríamos hablando de una adicción como tal.

Esto hace que la persona que muestra una conducta adictiva hacia los teléfonos móviles tenga que estar observando su pantalla de manera continua. Cuando la práctica se lleva a cabo incluso en momentos en los que no procede, como en el trabajo, a la hora de conducir un vehículo, en reuniones sociales o con la pareja, el diagnóstico pasa a ser bastante claro.

Causas y explicaciones, ¿por qué nos enganchamos a los móviles?

Aunque pueda resultar sorprendente, la adicción al móvil se desarrolla prácticamente igual que cualquier otra, incluyendo las que se refieren a sustancias nocivas. Y es que al final, los procesos cerebrales que seguimos tienen su fundamento en la segregación de sustancias que nos hacen sentir bien, como la dopamina y la serotonina. ¿Qué ocurre entonces para que nuestro cerebro se comporte de este modo?

Pues que entiende como pequeños premios todas las interacciones que recibimos a través del smartphone: cada pequeña victoria en un videojuego, cada notificación de una red social o cada mensaje rápido hacen que nuestro cerebro nos dé señales agradables, por lo que cuanto más uso le demos al terminal y más nos acostumbremos, más las necesitaremos. Evidentemente depende de la persona y afecta mucho más a los jóvenes, pero con el uso que le damos actualmente a este instrumento, nadie está libre de caer en la adicción.

Consecuencias y problemas derivados de la adicción al móvil

Las consecuencias de una adicción al móvil pueden ser internas o ambientales. Las primeras son aquellas que tienen que ver con problemas de salud mental como la ansiedad o la depresión, que a su vez también pueden provocar irritabilidad. Al mismo tiempo, la nomofobia puede desembocar en otras adicciones más concretas y que generalmente pueden ir ligadas a ella, como son la adicción a las redes sociales o la adicción a los videojuegos, entre otras. Por último, los trastornos en el sueño se dan con frecuencia entre este tipo de pacientes.

Por otra parte, por lo que respecta a los problemas externos o ambientales, nos encontramos generalmente con problemas en las relaciones personales. Cuando una persona padece una fuerte adicción al móvil, la tendencia al aislamiento es muy frecuente y esto suele generar fricciones con la familia, la pareja o las amistades. Además, el hecho de utilizar el terminal en momentos no adecuados ha llegado a derivar en despidos en el trabajo o, mucho peor, las fatales consecuencias que todos conocemos por distracciones al volante.

¿Cómo prevenir la adicción al móvil?

Como ocurre con casi todas las adicciones, una higiene vital correcta es muy recomendable a la hora de evitar la adicción al móvil. Es importante que nos marquemos unas pautas a la hora de darle uso a nuestros dispositivos, ya que es fácil que sin darnos cuenta le demos un mayor protagonismo del que les corresponde en nuestra vida. Lo principal es tener claro en qué momentos no se puede coger el móvil, pero además es imprescindible acotar tiempos en los que pudiéndose utilizar decidimos no hacerlo.

Por ejemplo, una de las prácticas que suele funcionar muy bien es la de definir un tiempo máximo de uso del móvil al día. Lo recomendable siempre es no exceder las dos horas, aunque se puede flexibilizar -tanto aumentando, como disminuyendo- en función de las circunstancias de cada uno. No coger el smartphone durante un tiempo antes de irse a dormir, es otra de las recomendaciones que hacen la mayoría de los expertos, del mismo modo que aconsejan olvidar un poco la inmediatez: no responder siempre de inmediato y, por supuesto, no esperar que nuestros interlocutores lo hagan.

Controlar y superar la nomofobia

Al tratarse de algo tan normalizado, uno de los problemas de la adicción al móvil es que pasa desapercibida, lo que supone un retraso casi sistemático a la hora de detectarla y diagnosticarla. Si bien es cierto que es algo que se puede ver venir, las excusas suelen enmascarar un problema que acaba por estallar cuando ya no hay remedio. Cuando esto ocurre es inevitable contar con profesionales que puedan ofrecer su ayuda para solucionar el problema.

Desde Tu Psicoayuda podemos ofrecerte ese apoyo, tanto a la hora de prevenir la adicción al móvil, como a la hora de controlarla cuando se ha detectado demasiado tarde. Para ello, puedes contactar con nosotros desde cualquier ubicación, puesto que ofrecemos servicio de manera presencial y telemática.