Mediación

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Mediación

Cuando existe un conflicto irreconciliable entre dos personas, lo más común sería que la situación sea resuelta en los tribunales. Sin embargo, existe un método alternativo conocido como mediación, que busca hacer que los involucrados lleguen a un acuerdo sin necesidad de recurrir a la función judicial.

Es una vía para solucionar problemas efectivamente y de manera pacífica, por lo que es un proceso que se debería tener en mente ante cualquier situación de disputa.

Mediación

¿En qué consiste la mediación?

La mediación consiste en aplicar una serie de técnicas que ayudan a conseguir la razón del problema y  hallarle una solución. Un tercero imparcial, conocido como mediador, se encarga de asistir a los involucrados y aplicar una serie de técnicas o métodos que permitan alcanzar un resultado satisfactorio para todos.

Si en un caso no se acepta que un tercero intervenga y ayude con el conflicto, estos podrían llegar a más y peores problemas. De manera que la mediación busca resolver una situación que de lo contrario pudiera hacer que la controversia se convierta en una demanda o disputa legal.

La mediación es un proceso muy sencillo, en el que todos hemos sido partícipes alguna vez; bien sea en la escuela, en la familia o en el trabajo, mediante el que buscamos dar una solución efectiva al problema.

¿Qué es un mediador y cuál es su función?

El mediador es una tercera persona que de manera imparcial, se encarga de organizar la discusión entre todas las partes; en otras palabras, es una persona a la se recurre voluntariamente, para que ayude a ambas partes a llegar a un acuerdo. 

Su función no es más que ayudar a que las partes involucradas tengan una charla más agradable, donde todas las partes hablen de soluciones sin caer en discordia por situaciones pasadas.

¿En qué situaciones se puede utilizar la mediación?

Debido a que a menudo pueden ocurrir conflictos en diversas áreas de nuestra vida, es útil hacer uso de la mediación en las siguientes circunstancias:

  • Problemas de carácter civil
  • Conflictos en un ambiente familiar
  • Problemas a nivel corporativo
  • Controversias laborales
  • Situaciones de conflicto a nivel mercantil
  • Resolución de problemas en el área escolar

¿Cuáles son las ventajas de la mediación?

Recurrir a un proceso de mediación para resolver un determinado conflicto en nuestras vidas puede ser la mejor opción, porque nos proporciona una serie de ventajas:

  • Es un proceso que permite flexibilidad en cuanto a las pautas a seguir
  • A diferencia del proceso judicial, no representa gastos elevados
  • Permite mejorar la comunicación entre las partes involucradas y salvar la relación personal
  • Es un método pacífico y conciliador que evita que la situación escale a un problema mayor
  • Proporciona un mayor grado de satisfacción ya que se busca una solución consensuada

Algunas preguntas frecuentes

La mediación es un proceso en el que dos o más partes solucionan una controversia o problema, gracias a la ayuda de un mediador, que interviene para ayudar a ambas partes a llegar a un punto medio donde todos salgan favorecidos y lleguen a un acuerdo.

También puede verse como una intervención, donde un tercero completamente ajeno al problema, media para solucionarlo de manera clara e inclusiva. Donde todas las partes dan su versión de los hechos, ofrecen soluciones y, hablan sobre el objetivo al que juntos quieren llegar.

La mediación sirve para resolver un determinado conflicto que puede existir entre dos o más personas que no pueden llegar a un acuerdo por sus propios medios. 

Se utiliza como una alternativa para alcanzar una solución sin necesidad de que el conflicto alcance magnitudes legales, donde un mediador o persona neutra, busca mejorar la comunicación entre los afectados y les ayuda a resolver la situación.

  • Todas las partes deciden previamente cómo se llevará a cabo el proceso y, quién será el mediador. 
  • Todos deciden el acuerdo de resolución, siendo de conveniencia para todos y, por esto mismo, duraderos.
  • Todo lo que se hable y se someta a discusión durante el proceso no podrá ser revelado luego, se haya logrado un acuerdo o no. 
  • Al tener un mediador, todas las partes se esfuerzan por llegar a un acuerdo y discuten menos, ya que el mediador hace que se enfoquen en lo importante y no en lo trivial. 
  • Con el apoyo y la organización que logra un tercero, la solución del conflicto se consigue más rápido.
  • Es un proceso que puede ser iniciado, conducido y finalizado a voluntad de las partes involucradas.
  • Si ambas partes no llegan a un acuerdo de resolución pueden abandonar el proceso cuando quieran.

La mediación de un conflicto es un proceso que se lleva a cabo entre las partes involucradas y un tercero imparcial, donde por medio de técnicas de discusión y negociación, se busca alcanzar un acuerdo que satisfaga a todos los implicados.

La mediación de un conflicto se da cuando las diferentes partes tienen en mente un mismo objetivo, pero diferentes puntos de vista y opiniones; y por méritos propios no logran llegar a un acuerdo, por lo que voluntariamente dejan que el mediador intervenga para poder solucionar el problema de una manera más sencilla.

Para alcanzar objetivos efectivos, se hacen uso de diferentes técnicas, cada una más adecuada dependiendo de la situación:

  • Arbitraje: Todas las partes dan su punto y su versión de lo ocurrido. En esta técnica, el mediador solo está para ayudarles a comunicarse mejor. La idea es que escuchen lo que la otra parte dice de ellos, para así afirmar o dar su punto de vista. Si es necesario se usan documentos para argumentar y/o defender su posición.
  • Indagación: Varias personas ajenas al conflicto intervienen para dar su opinión sobre lo ocurrido, con el objetivo de ayudar a aportar otras formas de ver la situación a las partes implicadas y, que así logren llegar a la solución.
  • Negociación: Solo intervienen las partes en conflicto intentando solucionar el problema argumentando, negociando, conversando y apoyándose, de una manera amable y con mucha empatía para obtener la tan ansiada resolución del conflicto. Se puede requerir de un tercero, para que actúe de juez y sea quien de la resolución final.
  • Escucha activa: Se precisa de mucha empatía, respeto y atención. Debido a ello se puede tener una conversación amable, donde las partes se sientan en confianza y se pierda aquella sensación de tensión que dejaba el conflicto. Se basa en que cada uno deje de lado su versión de lo ocurrido, para entender a la otra parte.